La embajada de Venezuela en Uruguay amaneció este miércoles con su bandera a media asta, con dos ramos de rosas rojas colocadas anónimamente en su puerta y una multitud de uruguayos congregados en la entrada para manifestar su solidaridad con el pueblo venezolano.

Entre los asistentes, figuraron numerosas personalidades del mundo político, sindical, cultural y humanitario del país, que expresaron su solidaridad con los venezolanos.

El embajador venezolano, Julio Chirino, destacó que el líder de la Revolución Bolivariana dejó grandes enseñanzas a su pueblo.

Mientras que el exembajador de Uruguay en Venezuela, Gerónimo Cardozo, recordó a Chávez como un amigo que tiene un gran diálogo y enorme comunicación con su pueblo. “Chávez no murió sino que su figura va a irradiar luz sobre el pueblo venezolano”.

De acuerdo a un boletín de Prensa Latina, la senadora Mónica Xavier, presidenta del gobernante Frente Amplio (FA), describió a Chávez como “un gran amigo de Uruguay” y deseó al pueblo venezolano “la mayor fortaleza para enfrentar esta dolorosa situación”.

A su vez, el senador Eduardo Lorier, secretario general del Partido Comunista de Uruguay, manifestó que “Chávez no muere sino que vive en nosotros, en su pueblo y en todos los latinoamericanos, en la medida que continuaremos su lucha, solidaria y tan humana”.

El ex vicecanciller de Ecuador, Kintto Lucas, dijo que es un golpe importante no sólo para el proceso venezolano sino para toda América, y precisó que “jugó un papel fundamental en esta época de cambios”.

Concentrado en la entrada de la Embajada de Venezuela en Uruguay, Fernando Pereira, dirigente de la central obrera PIT-CNT, recordó que el líder revolucionario venezolano fue un presidente “tremendamente solidario con el pueblo uruguayo y con los trabajadores”.